
En mis charlas con Bruna paseando por los llanos de las fincas donde se mece el trigo a punto de recoger mis ansias de conocer me hicieron preguntarle como podría hacer para comunicarme con el universo y obtener lo que se desea.
Bruna me dijo que había ciertos claves que hacían que la comunicación con el universo se hiciera precisa y contundente.
La primera clave era es la orden cuántica en la que se debe afirmar que lo que deseas ya es tuyo.
La segunda es el código del vacío en el que universo se manifiesta tras desconectarse del ruido mental.
La tercera es la transferencia energética para lo que usarás un objeto especifico que debes utilizar como anclaje impregnándolo de la emoción de que ya es tuyo.
La cuarta es el puente fractal. No basta con visualizar, se debe sentir que ya ha sucedido.
La quinta es la puerta tecnológica y antes de dormir tu mente entra en estado alfa. En ese momento declara tu realidad con firmeza.
Todo esto no es magia, me dijo Bruna, es sencillamente energía bien dirigida.